bologna en verano eran cuarenta grados todos los días, y la ciudad prácticamente vacía. cerrada la sala borsa –biblioteca comunal- no me quedaban lugares para buscar ni libros ni pelis.
"fuori orario" de enrico ghezzi por raitre me salvaba a la madrugada, pero no era suficiente.
en el odeon hicieron un programa de verano: todas las películas a un euro. en un mes pasaron, sólo una vez cada una, casi todas las pelis que habían estrenado en el año. y ví que daban personal velocity. me cambié, bajé y salí.
la sala creo yo era la más chiquita de todas, encontré lugar muy en el medio de todos, rodeada. las butacas eran muy chicas también.

hacía unos días que había leído un reportaje a rebecca miller –la directora- y me dieron muchas ganas de ver su película.
sencillísima, me enamoró. me enamoró el tratamiento de las imágenes, la forma de desnudar los sentimientos de las actrices, las ganas de sacar lo femenino del lugar del mero clichè.
"tus encuadres son sensuales maga", me decía hace poco una amiga con respecto a algunas fotos. creo que inconscientemente lo robé de acá.
como si la sensualidad extrema de la mujer aflorara en los momentos difíciles, en esos momentos de quiebre –que no logramos reconocer "contemporáneamente" cuales son, sino que los vemos en retrospectiva- esos momentos que ella eligió para solamente mostrarlos, jamás desarrollarlos. como haciendo un agujero en una vida y en una cabeza.
siempre me quedé pensando en el por qué de un narrador masculino. a veces molesta esa voz, a veces acompaña, pero siempre parece estar a punto de explicar algo.
como si, siempre, las acciones debieran ser explicadas –o traducidas, por qué no? – hacia los hombres, que por presentes o ausentes, desaparecen de la película para ser meras casualidades de la vida.
no me animaba a llorar yo, rodeada de tantos extraños.
terminó y salí corriendo, volví despacio caminando por via mascarella, fumando tranquila, y pensando qué quería hacer. quería rescatar lo femenino del letargo, y desplazarlo a mi mirada. creo que quería eso. como la forma más simple de querer encontrar la belleza.
3 comentarios:
sibilla los del fotlog son los xolores de tu tren
me encanta ese lugar en el que esta colocada la femeneidad, la mirada...
me recuerda a coixet, q declaro como mi maestra!!
¿No es más simple lograr llorar entreextraños? Digo, por la lagrima impùdica y anónima. En honor a.
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