02 enero 2008

del 13 de octubre del 2002


hace rato que no me detengo a contar elementos no sé por qué simplemente dejé de hacerlo. el ruido del caracol que encontré en la orilla se parecía tanto al latido vacío y lejano de mi corazón que decidí dejar de juntarlos como tonto recuerdo de mar. enseguida la palabra recuerdo y que tan parecido a eso de contar los elementos, transformando mis experiencias en una estúpida suma que no tiene que ser siempre 2+2=4 (a veces realmente no da).
pensaba entonces qué, qué es esto que lo único que hace es acumular pelusas en el pupo y cera en las orejas y por qué no alguna lágrima enfrascada, mientras veo los días que se escurren lo más parecido a la arena del reloj que no uso, que evité porque las agujas me dan fobia al marcarme un camino que nunca será el mío o porque también decidí no ser nunca regalada al cumpleaños del reloj.
es él es yo a veces (muchas y cada vez más frecuentes) las preguntas inundan la cama y la deshacen y entonces me pregunto para qué me pregunto si esto no es a cuerda de alguna forma va a seguir andando pareciéndose cada vez más a un piloto automático y no quiero a la vez dejar de preguntarme nada y a veces preguntarse es una manera de darle un poco de cuerpo a toda esta sopa de letras que nunca se enfría entonces no puedo terminar de tomar.
y alomejor lo que uno busca es justamente lo que no se le aparece o lo que uno se pregunta si era lo que estaba buscando y así hasta terminar (nunca).
y veo de golpe esta cuestión del recuerdo-la memoria-el olvido y todo me parece una forma de evitar. todos son pedazos de un rompecabezas a todos les falta una parte para completar su significado y a veces se juntan en el preguntar.
es extraño encontrar de a ratos compañeros de preguntas, cuando miro la oscuridad de los ojos del otro que me acompaña en la negrura de la noche y pienso que esta noche se parece tanto a un pizarrón (u hoja en blanco) y entonces quiero escribir.

el espacio virtual que ocupa mi imagen en el espejo me recuerda el espacio real que ocupo en el mundo y entonces la duda del porqué rellenar un hueco en el espacio,o justamente como hacer para no sólo ser relleno o para de alguna forma rellenarlo con algo. la densidad se hace a veces tan superflua, y todo lo que parecía certeza se transforma de nuevo en la gran y eterna duda.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta la foto porque me gustan los sillones rojos
la palabra pupo en el contexto del tono de este texto me dio gracia
la sopa de letras con tu suerte no se enfría en tu mesa fría
(?)
mi nombre tiene que ver con ese equipo italiano de fútbol, con la parte de ideología politica que implica, aunque en realidad el nombre es un chiste, capaz de mal gusto, o un cierto coqueteo con eso-que siempre hay.

¿entendiste?

Anónimo dijo...

la lazio en italia es un equipo facho

Anónimo dijo...

2+2=5
( escribio tom )

Anónimo dijo...

2+2=3 (tambien dice chizo)



(aunque me quedo siempre con la del querido thom..)







(aunque me quedo siempre también, con lugares como este..aca si se puede respirar)

ionito dijo...

Aca supongo que no estaras conforme con los coments. No pasa a veces que uno espera que le firmen algo?
O solo con el coment alcanza?
el coment es como una palmadita en la espalda.
Ojo, si es lo que uno se esperaba, es un poco mas, te rozo de manera tosca la palma de tu mano, se sonrojo cuando le dijiste de tal o cual cosa.

Particularmente, los ultimos dos parrafos "resumen" a la perfeccion la idea. La eterna duda, de cual, la mayoria de los que todavia cuestionan (y no juegan a olvidarse lo que no entienden) y escriben, los mantiene insomnes. Ojos blancos como huevo sfritos, agrego.