



por dónde pasa lo real, hoy?
Lo real pasa por la tangibilidad. Pasa por la fuerte presencia de una cotidianeidad, de una heroicización, mitologización del cada día. Todos podemos ser bellos y participar de la belleza del mundo, porque este mundo ya no es tan bello, este mundo es cada vez más monstruoso, monstruoso como nosotros mismos. Entonces, la contemplación de un atardecer es casi intercambiable con un autorretrato fotográfico, en donde, no sé, el autor se retrata recién levantado, con una taza de café y una bata, en un estético blanco y negro que le da ese toque sublime, atemporal, bello.
El hombre ha devenido tan pequeño frente al mundo, que las cosas que le pasan son cada vez más grandes. Pareciera que celebráramos el estar vivos cada día, respirando...
Es que no hay donde correr, entonces hay que reinventar. Reinventamos los espacios de lo cotidiano, nos reconciliamos con nuestras pequeñas actividades de cada día. Es, en cierta manera, una forma de sentirnos parte de este mundo, donde ya se ha destruido un poco ese mito del hombre “enorme” y brillante, donde nos reconocemos en las pequeñas cosas y en los actos de supervivencia
El hombre ha devenido tan pequeño frente al mundo, que las cosas que le pasan son cada vez más grandes. Pareciera que celebráramos el estar vivos cada día, respirando...
Es que no hay donde correr, entonces hay que reinventar. Reinventamos los espacios de lo cotidiano, nos reconciliamos con nuestras pequeñas actividades de cada día. Es, en cierta manera, una forma de sentirnos parte de este mundo, donde ya se ha destruido un poco ese mito del hombre “enorme” y brillante, donde nos reconocemos en las pequeñas cosas y en los actos de supervivencia
- pareciera que el arte es una forma de la supervivencia.
Jeff Wall, por ejemplo, trabaja con fotografías. Lo suyo peca casi de anecdótico.
La fotografía post-heroica. El retrato de ese momento inútil (que todos tenemos).
En un film de Jim Jarmusch, “Mistery train”, la pareja protagónica se encuentra en la habitación de un hotel. Son turistas. Ella se sorprende, porque él saca cantidades de fotos al interior de la habitación.
- por qué sacas las fotos acá adentro en vez de en la calle, en los paisajes, en la ciudad que estamos conociendo?
- Porque creo que todo eso voy a recordarlo, pero las habitaciones de los hoteles no. Quiero tener recuerdos de lo que sé que no voy a recordar.
Claro. La foto, además de herramienta artística y social, es herramienta de la memoria. Me obligo a recordar aquello que sé que olvidaré. Fantásticamente, lo cotidiano-olvidable se ha transformado en momento “celebratorio”. Ya no quiero olvidar. Nada. Bello, feo, grande, pequeño. Qué lástima que las fotos no pueden conservar también los olores...
No quiero caer en la invención romántica de la torre de marfil. Lo que aquí trato de decir es que el hombre ha encontrado nuevos mundos por inventar, no mundos “literarios y fantásticos”, sino el mundo real, el de ahí afuera.
Jeff Wall, por ejemplo, trabaja con fotografías. Lo suyo peca casi de anecdótico.
La fotografía post-heroica. El retrato de ese momento inútil (que todos tenemos).
En un film de Jim Jarmusch, “Mistery train”, la pareja protagónica se encuentra en la habitación de un hotel. Son turistas. Ella se sorprende, porque él saca cantidades de fotos al interior de la habitación.
- por qué sacas las fotos acá adentro en vez de en la calle, en los paisajes, en la ciudad que estamos conociendo?
- Porque creo que todo eso voy a recordarlo, pero las habitaciones de los hoteles no. Quiero tener recuerdos de lo que sé que no voy a recordar.
Claro. La foto, además de herramienta artística y social, es herramienta de la memoria. Me obligo a recordar aquello que sé que olvidaré. Fantásticamente, lo cotidiano-olvidable se ha transformado en momento “celebratorio”. Ya no quiero olvidar. Nada. Bello, feo, grande, pequeño. Qué lástima que las fotos no pueden conservar también los olores...
No quiero caer en la invención romántica de la torre de marfil. Lo que aquí trato de decir es que el hombre ha encontrado nuevos mundos por inventar, no mundos “literarios y fantásticos”, sino el mundo real, el de ahí afuera.
4 comentarios:
hola estoy cerca
[...]
muy buen refugio.
comentarios más adelante...
te voy a robar la pic con los prendedores.
con ana decidimos que vas a ser nuestra modelo.
y sí, la fotografía es, en parte, seleccionar una parte de nuestro mundo, de nuestra carne, para no olvidarla, para retenerla, para recordarla. es guardarla por cariño, por temor a la perdida, a la muerte.
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