(nou):
Se mezcla tanto como una digestión: el sueño con el cepillo de dientes. Y mientras trato de hacer memoria más me olvido. Yo no estoy en este recinto bailando después de un día nublado. Acorde. Yo siento que esperabas otra cosa, pero así son los teléfonos. Y ya no me queda cara a mi tampoco, ahí viene la parte de la digestión: una resignación desesperante. Otra cosa, y es tan extraño que raya con la individualidad y el egoísmo, esta forma de pensar deriva; tiene mucho de contrastante y es cruel de la misma forma -verdadera- en que no puede ser menos tierno que estar sentada y no salir corriendo en cualquier momento. Respeto esta decisión del destino.
(yo) :
( acorde bailo. así no estoy. me siento en cuclillas a sentirte mezclar, a aprovecharme de la desesperación resignada. ya no hay no, ya no hay sí, es un quizás que inunda los pasillos de mariposas y de cuentos. venís, te acomodas, arrodillada en mi mano y te cuento un secreto. salimos a robar besos por todas las ventanas, los guardás en el bolsillo, “para la vuelta me decís, para la vuelta”, y me soltás el pelo para sentirte más cómoda, más parecidas.
te soñé una vez, lo recuerdo, las dos peinadas iguales, el mismo saco, el mismo hombre. ya pasó, ya nos mezclamos y nos desenredamos, ahora miramos juntas, un ojo de cada una, un ojo que se sostiene en una frente egoísta, tan egoísta como decidir mirar de a dos)
Se mezcla tanto como una digestión: el sueño con el cepillo de dientes. Y mientras trato de hacer memoria más me olvido. Yo no estoy en este recinto bailando después de un día nublado. Acorde. Yo siento que esperabas otra cosa, pero así son los teléfonos. Y ya no me queda cara a mi tampoco, ahí viene la parte de la digestión: una resignación desesperante. Otra cosa, y es tan extraño que raya con la individualidad y el egoísmo, esta forma de pensar deriva; tiene mucho de contrastante y es cruel de la misma forma -verdadera- en que no puede ser menos tierno que estar sentada y no salir corriendo en cualquier momento. Respeto esta decisión del destino.
(yo) :
( acorde bailo. así no estoy. me siento en cuclillas a sentirte mezclar, a aprovecharme de la desesperación resignada. ya no hay no, ya no hay sí, es un quizás que inunda los pasillos de mariposas y de cuentos. venís, te acomodas, arrodillada en mi mano y te cuento un secreto. salimos a robar besos por todas las ventanas, los guardás en el bolsillo, “para la vuelta me decís, para la vuelta”, y me soltás el pelo para sentirte más cómoda, más parecidas.
te soñé una vez, lo recuerdo, las dos peinadas iguales, el mismo saco, el mismo hombre. ya pasó, ya nos mezclamos y nos desenredamos, ahora miramos juntas, un ojo de cada una, un ojo que se sostiene en una frente egoísta, tan egoísta como decidir mirar de a dos)
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