estaba en una habitación pintando, sin la cabeza del disfraz, y a su vez pintaba gente disfrazada de animales de peluche también.
estas escenas eran escenas cotidianas de gente disfrazada, sea sentarse a comer en una mesa o en un sillón leyendo un libro. los muebles eran muebles casi de juguete, las escenas eran quasi rococó.

lo que más me fascinó del sueño era la comodidad con la que él pintaba estas escenas, la naturalidad, como si él fuese parte de ese universo de animales, de ese otro universo.
a su vez, ese otro universo es el universo propio del sueño. el universo en donde les permito a diferentes personas jugar en mi cabeza de la manera que yo, secretamente, deseo.
es como un descubrir ese mundo mío del sueño a la par que descubro a la persona que decide aparecer.
justamente, ese disfraz des-disfraza.
soñamos con todos? o soñamos con los que deciden estar ahí?
3 comentarios:
fuera de la almohada
hace tanto que no sueño...
yo hace tiempo que no sueño
un abrazo fuerte
.
puede venir a posmópolis.
aquí sólo se te pide estar vestida de ti misma.
en posmópolis, santísima posmópolis.
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