estas palabras empiezan con una búsqueda. como (casi) todo.
hay palabras adecuadas y otras inadecuadas.
hay imágenes adecuadas y otras inadecuadas.
y hay una posibilidad de elección.
hay una propuesta y una respuesta. hay una apertura que se traduce en diálogo inconsciente, hay un intercambio que empieza desde la voluntad de satisfacción.
ciertas palabras como amor, odio, placer, desazón, alegría, tristeza, son palabras comodín aplicables a todos los ámbitos de la vida. son palabras que nos permiten catalogar acciones nuestras en mundos disímiles pero que operan como ejes de nuestros ficheros mentales. y así sucede con algunas imágenes.
esas palabras-imágenes claves las elegimos para ordenar, para seleccionar el orden de nuestras experiencias. y de a poco encontramos las palabras y las imágenes ejes en nuestros distintos momentos de vida. como si trazáramos un diario imaginario de sensaciones diarias, de momentos a recordar, a lanzar a un futuro inmediato. y ahí empieza nuestra (mi) idea de selección: selección inmediata lanzada a la posteridad.
maximiliano me pide una selección de imágenes de su fotolog. maximiliano usa como palabra eje de su fotolog la palabra diario. maximiliano también usa como eje la palabra amor.

diario y amor, entonces. y yo uso la palabra selección.
se me viene a la mente “il convivio” de dante alighieri. el “convivio” (convidar) era un banquete. un banquete de ideas escrito por primera vez en dialecto, ofrecido en un momento en el cual todos escribían y leían en latín, un nuevo mundo de palabras para nombrar y narrar de otra forma, de una forma nueva. un intento revolucionario de acercar dos mundos.
y aquí nosotros, siete siglos de distancia, y las búsquedas se repiten. Renombrar, a partir de selecciones, nuestro mundo circundante.
un diario a modo de banquete ofrecido a los espectadores, un diario de imágenes que encierran cada una las palabras eje y proponen un intenso diálogo entre una palabra y mil imágenes, entre mil palabras y una imagen, entre mil personas y una persona. las selecciones, entonces, son ejes emotivos que nos proponemos para armar una cosmovisión propia de un mundo lleno, repleto. para hacer ese mundo más abarcable. para imaginar un mundo y proponerlo.
me dispongo a entrar en el mundo del diario, el del amor y el del diálogo, entonces. digo diálogo aquí porque veo el diálogo como una base primera para la idea que tengo del amor. de la afectividad. palabra con (contra) palabra para empezar a edificar una sintonía. finalmente llego a dos diferentes selecciones: una serie la elegí por los diálogos entre los espacios, la otra es el diálogo de la gente con los entornos.
y vuelvo a sentenciar: una foto es una declaración de amor.
es empatía frente al diálogo amoroso entre los protagonistas de las imágenes. es deseo de traslado al lugar de los hechos amables que permiten la emergencia de la afectividad.
por eso acepto la búsqueda de la selección amable: por la empatía frente a la constante producción de amor que emerge desde un relato (de) otro que ofrece un banquete diario de amabilidad.
1 comentario:
se me paso por la mente cuando laburaba en el campo y sacabamos una muestirta de trigo para medir la humedad y ver si se podia seguir trabajando.
una muestrita.
Esa clase de filtro, con l aunica diferencia que para el caso del arte no puede meter mano la tecnica.
Por suerte.
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